Desgarro perineal y episiotomía

La zona perineal es el tejido entre la vagina y el ano, que durante el parto vaginal es sometido a una presión y dilatación fuertes, no habituales. Es comprensible que esos tejidos de la zona perineal hayan de distender en grado máximo para que permitan el paso del cuerpo del bebé y en ese estiramiento forzado, es fácil que se produzcan desgarros, a veces simplemente de la piel que no requieren reparación alguna y otros más profundos, que se suturan (cosen con hilo quirúrgico) y tanto unos como otros, curan fácilmente, en poco tiempo y no requieren unos cuidados muy especiales, salvo mantener una limpieza correcta de la zona.

Por otro lado la episiotomía es, actualmente, un tema muy discutido entre los asistentes al parto, matronas-es y obstetras. Es una intervención obstétrica que ya se describió en el siglo XVIII y la idea era, evidentemente, favorecer a la mujer y al bebé, evitando a la mujer problemas posteriores del suelo pélvico (prolapsos e incontinencias) y facilitar la expulsión del bebé, tanto más si se intuía que éste estaba comprometido. Se generalizó su uso, y tras años de práctica, parece que no cumple el objetivo marcado, de ahí que se esté restringiendo su uso.

Actualmente, la tendencia es realizarla en caso de que exista una sospecha de pérdida de bienestar fetal que requiera una expulsión y/o extracción instrumental rápidas del feto y si se sospecha ( nunca se tiene la certeza ni en un sentido ni en otro) que existe el peligro de que el tejido de la zona perineal se desgarre de forma descontrolada.

Realizar una episiotomía no supone mayor dolor a la mujer ya que se hace bajo anestesia, en un momento de contracción, cuando la cabeza del bebé esta apoyada sobre el periné de forma que los tejidos están distendidos (estirados) al máximo y su grosor es mínimo, de manera que con un simple corte de tijera o incisión de bisturí, se hace una sección limpia que se repara sin que la mujer sufra dolor , puesto que sigue anestesiada la zona, por causa de la sutura ( cosido quirúrgico). Como cualquier herida quirúrgica, la episiotomía provoca ciertas molestias, escozor al orinar, sensación de tirantez en la zona, etc. que van desapareciendo con los días ; los puntos no hay que retirarlos , se caen solos en 8-10 días.

Por lo tanto no hay que tener un temor irracional a la episiotomía necesaria.

Lee aquí cómo hacer la zona perineal más blanda y elástica mediante masaje y evitar así un desgarro perineal o una episiotomía.

 

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Beneficios del juego

Desde los primeros meses de vida, el bebé intentará provocarnos con risas y muecas, es una forma de llamar la atención para hacernos notar que están ahí y que necesitan que les correspondamos con carantoñas y arrumacos, es una forma de jugar típica para esta etapa tan temprana de la vida.

A lo largo de la infancia, la forma de jugar va cambiando conforme el niño va creciendo. Al principio pasamos por una fase en la que el niño necesita compartir el juego con una persona adulta ya sean los padres, los maestros o cualquiera que comparta tiempo con él. Conforme va madurando, su capacidad de poder jugar aumenta, puede inventarse cualquier tipo de juego con cualquier cosa o bien utilizar juguetes que le ayudarán a desarrollar su imaginación.

El juego es una actividad que además de divertir al niño le aporta otros beneficios como son, desarrollar su imaginación y creatividad, satisfacer sus necesidades de afecto con la persona que lo comparte, desarrollar su condición física, compartir con amigos y finalmente darle confianza en sí mismo.

Existen muchas formas de jugar y todas reportan beneficios a los niños. Según las edades podemos hablar de juegos de ejercicio que consisten básicamente en repetir una acción una y otra vez mediante por ejemplo sonajeros, pelotas, etc. Es el juego típico de los lactantes. Más adelante observamos los juegos simbólicos en los que desarrollan la capacidad de imitación hacia actividades que realizan los adultos. juegan a papás y mamás, a ser médico, a ser cocinera, etc. y en otros casos imitan héroes como Superman para demostrar su fortaleza. En tercer lugar tenemos los juegos de ensamblaje en lo que ya incluimos juguetes con componentes de piezas para montar. Y por último tenemos el juego de reglas en el que ya existen reglas o normas para conseguir el objetivo del juego.

El juego es una actividad natural de inicio en la primera infancia que se produce por la necesidad de tener un contacto afectivo y social. Es fundamental para el desarrollo intelectual del niño, para que aprenda a compartir jugando, a saber ganar y perder. Le va a dar coordinación y destreza en sus movimientos.

Los juegos que se soportan en nuevas tecnologías o los videojuegos utilizados adecuadamente, seleccionando los contenidos y limitando el tiempo de uso, pueden favorecer capacidades y destrezas como la atención, la coordinación, el control, pero restrinjamos su uso ya que si son utilizados de forma abusiva pueden provocar alteraciones del comportamiento y del sueño, agresividad, soledad y en algunos casos alteraciones de la visión. Se pueden utilizar pero con moderación. Vigilemos y compartamos el juego con nuestros hijos. Es una etapa en la vida que desaparece y es una pena el perdérsela.

 

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Parto: la fase de alumbramiento

Después de nacer el bebé, todavía queda la última etapa del parto: la expulsión de la placenta durante la Fase de alumbramiento. En la mayor parte de los casos esta fase es corta, no presenta dificultad y no supone un sobreesfuerzo para la mujer. Si no estás anestesiada lo más normal es que sientas nuevamente una sensación de pujo a la que responderás con un empujón mucho menor que cuando se trataba de expulsar al niño, lo que te producirá alivio y expulsarás la placenta.

Por tu parte todo está concluido, ahora queda la revisión por parte del asistente al parto (matrón-a u obstetra) de que la placenta y sus membranas hayan sido expulsadas en su totalidad, valorar la pérdida sanguínea y la contractura del útero y revisar el canal del parto por si se hubieran producido laceraciones o desgarros que hubiera que reparar, o coser una episiotomía en el supuesto de que se hubiera realizado, con ayuda de anestesia local para evitar el dolor producido por la sutura.

Los temblores, la tiritona, e incluso la palidez tras es el parto son reacciones físicas normales porque el esfuerzo produce una disminución del aporte sanguíneo a nivel periférico y a las que además, probablemente, se les añada una situación emocional de temor ,dolor, preocupación etc. contenida, que tiene que externalizarse para poder alcanzar el relax.

Los conocimientos teóricos sobre el parto son en efecto teoría que no siempre coincide con la experiencia real del propio parto, tanto es así que, con relativa frecuencia, en mujeres que han tenido más de un parto, ninguno ha sido igual. Sin embargo es innegable que informarse sobre el parto, conocer el hospital, las posibilidades que se pueden ofrecer, y a los profesionales que te van a atender, disminuyen notablemente la inquietud de la mujer embarazada. La mejor forma de conseguir esta información es asistir a las clases de Preparación a la Maternidad, donde la matrona-matrón te dará cumplida información sobre todos estos temas y es posible que pueda dirigir la visita a la Unidad de Partos del hospital en el que prevés vas a dar a luz.

 

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Ácido fólico durante el embarazo

La vitamina B9 (ácido fólico) es fundamental para los procesos de vida más elementales, sobre todo para la división celular. Sin folato no habría crecimiento de células. En caso de una aportación de folato insuficiente durante el embarazo se corre el peligro de que el bebé tenga malformaciones embrionarias, sobre todo defectos del tubo neural que afectan al cerebro y la médula espinal. Los dos defectos más comunes son la espina bífida, cuando la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer mes de embarazo pudiendo originar un daño neurológico que puede manifestarse con cierto parálisis en las piernas, según el grado, y la anencefalia en la que gran parte del cerebro y/ o los huesos craneales no se desarrollan. Los bebés con anencefalia nacen muertos o mueren poco tiempo después del nacimiento.

Dado que los alimentos sólo contienen una cantidad muy reducida de folato que además se pierde fácilmente durante su preparación, es importante ingerir suficiente folato a través de la alimentación y adicionalmente en forma de pastillas. Un alto contenido de folato tienen sobre todo las verduras, en especial la espinaca y la lechuga, diferentes tipos de col como el brécol o la col verde pero también tomates, espárragos, cítricos y cereales integrales.

  • La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha hecho recomendaciones sobre el consumo moderado de hortalizas sobre todo las de hoja ancha, como las espinacas y las acelgas por su elevado contenido en nitratos.
    Durante el primer trimestre del embarazo e incluso 2 meses antes del mismo, se recomienda tomar preparados de ácido fólico.

Las mujeres que desean ser madres,deberán tomar 400 microgramos a través de pastillas. Si se produce el embarazo se debería seguir con la misma cantidad hasta finalizar el primer trimestre del embarazo.

Al comienzo del embarazo y durante el primer trimestre es muy importante una aportación de folato suficiente.

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Parto: Fase de dilatación

La fase de dilatación es la primera etapa del parto. Durante la misma, el cuello uterino se dilata como consecuencia de las contracciones hasta diez centímetros y al mismo tiempo, en la mayoría de los casos, el bebé es empujado hacia el canal del parto.

Atrás quedan horas e incluso días en los que has observado pequeños signos que te alertan de que el parto se está aproximando: expulsión del tapón mucoso, más contracciones, sobre todo por la tarde y la noche, aunque la mayoría de ellas indoloras, molestias “en los riñones”, descenso de la tripa, mayores molestias al caminar etc. esos días en que las embarazadas dicen “sentirse raras”, es la Fase de Pródromos que tiene por objetivo preparar el útero, colocándolo en una posición anterior y adquiriendo una consistencia más blanda, para que cuando se inicie el trabajo real del parto esté bien dispuesto.

Ahora sí, las contracciones han ido aumentado en frecuencia, 1/ 3-5 minutos, en duración, 1 minuto más o menos y en intensidad, la mayoría producen dolor, ya no cesa el ritmo, y dentro del útero, contracción tras contracción, el feto desciende quedando apoyado sobre el cuello del útero que a su vez, se va dilatando, abriendo, para permitir el paso del feto en el momento de la expulsión ( 10 cm). Durante esta fase puedes aliviar las contracciones que cada vez se van haciendo más fuertes mediante cambios de posición y técnicas de respiración y de masaje. Es importante el apoyo de tu pareja o un acompañante y la presencia de la matrona. El cuerpo de toda mujer está preparado para soportar una dilatación de parto por muy dura que sea, indudablemente existe dolor, cansancio a veces próximo al agotamiento y toda mujer busca alivio en esta etapa.

Hay métodos no medicamentosos que pueden ser muy eficaces para disminuir el dolor percibido y a la vez acortar el tiempo de la dilatación.

Las técnicas de respiración y relajación aprendidas en la “preparación a la maternidad” son especialmente importantes y de utilidad en esta fase: una mujer relajada tiene una menor percepción de la intensidad del dolor, favorece con la respiración adecuada el necesario aporte de oxígeno al bebé, no se agota prematuramente y no lucha con su cuerpo en tensión contra la contracción sino que su cuerpo relajado permite que la fuerza de la contracción actúe de forma eficaz sobre el útero avanzando la dilatación.

Los cambios posturales son instintivos, la mujer busca en cada momento la posición en la que se aminoren sus dolores, esa movilidad además consigue que el feto descienda con más facilidad y que la dilatación avance más fácilmente.

Los masajes son de gran ayuda ya que es frecuente que la zona dorsal y lumbar se resientan con cada contracción, una manipulación suave, una presión en esos puntos dolorosos, el calor que transmiten las manos, e incluso la percepción subjetiva de apoyo que va implícita, puede proporcionar a la mujer una sensación agradable de relax tan necesaria en esos momentos.
No existe duda al respecto del efecto beneficioso que supone la compañía en el parto, la mujer necesita más que nunca complicidad y reconocimiento, apoyo y ayuda; de forma no profesional.
Para elegir quién quiere que la acompañe, de forma profesional es imprescindible que se establezca un nivel de empatía entre la mujer y el profesional (generalmente matrona-matrón) lo que crea un vínculo de confianza y seguridad ideal para el desarrollo del parto.

El cuello uterino empieza a dilatar lentamente con las primeras contracciones. A medida que la dilatación avanza, ésta se va volviendo más rápida, los primeros centímetros emplean más tiempo que los últimos.

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