Una etapa especial

Muchas veces en Navidad los regalos, las actividades familiares y la locura de las vacaciones nos impiden hacer un poco de reflexión sobre nuestras vidas. Pero eso es precisamente lo que corresponde a estas fechas: valorar lo que hemos hecho bien en el 2018 para volver a repetirlo el año que entra y pensar qué cosas podemos mejorar como familia de cara al nuevo año. Aquí va una lista de propósitos (para mayores y pequeños) que os ayudará a elaborar la vuestra:

 

Para los mayores

  • Tiempo de calidad: Cambiar el tiempo que pasamos con ellos es difícil por los horarios laborales, pero lo que sí podemos es cambiar la forma en la que lo pasamos con ellos. Por ejemplo, si nuestra rutina es llegar a casa cansados y ponerles la tele para que nos dejen hacer las cosas de la casa, eso no es tiempo de calidad con ellos. El propósito es intentar dedicarles un ratito cada día en exclusiva a cada uno de los niños.

  • Jugar con ellos: Seguramente sea una de las cosas que más nos piden nuestros hijos, que juguemos con ellos, ¿Cuántas veces les dices que sí? Hay padres a los que se le hace cuesta arriba jugar con sus hijos, pero siempre se puede recurrir a preparar una sesión de manualidades, hacer galletas, un experimento científico… Internet ofrece un montón de ideas para hacer con los peques si andamos escasos de imaginación.

  • Cuidar más la salud: Si no estás comiendo adecuadamente o haciendo ejercicio es el momento de cambiar de hábitos. Todo lo que hagas repercutirá en tus hijos. Se acostumbrarán a ver comida sana por casa y querrán imitarte. Dentro de este estilo de vida más saludable programa actividades que impliquen ejercicio físico para el fin de semana, como una excursión al campo.

  • Menos gritos: Sin darnos cuenta, muchas veces nos dejamos llevar por el cansancio y la rutina y se imponen conductas que no nos gustan y nos hacen sentir mal. Los gritos y los castigos son algunas de ellas. Para cambiar esta realidad (tránsito difícil, pues esta forma de hacer las cosas puede tener su origen en nuestra infancia) apúntate a un curso de disciplina positiva. Realmente el cambio de perspectiva puede ayudar mucho.

 

Para los niños

  • Compartir más: Tanto en casa como en el cole, en el parque… Cuando los niños ya pueden entender el concepto de compartir, podemos animarles a hacerlo porque es algo que les hará felices a ellos y también al niño que recibe. ¿Qué mejor propósito para el nuevo año?

  • Nuevos retos: Si tenemos un niños mayorcito podemos encargarle una tarea exclusiva para él de la que se tendrá que responsabilizar, por ejemplo regar las plantas. Con los niños más pequeñitos puede ser un logro como aprender a usar el váter o dejar atrás el chupete.

  • El suyo propio: Explícale con palabras fáciles qué es un buen propósito y deja que sea él el que elija qué quiere cambiar para mejorar su vida y la de los demás.

 

No os olvidéis de apuntar los buenos deseos de toda la familia y guardar la lista en un lugar seguro. A finales de 2019 tocará repasar si hemos cumplido o no nuestros propósitos y preparar los del año siguiente.  

 

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